miércoles, 21 de junio de 2017

V Jornadas de Medicina Natural y encuentros con la Naturaleza. Ansó.

El pasado fin de semana se realizaron las V Jornadas de Medicina Natural y encuentros con la Naturaleza. Como todos los años anteriores había diferentes actividades como los recorridos en los que nos encontramos con multitud de plantas en un entorno natural, el herbario con más de cien especies correctamente etiquetadas, los habituales talleres en los que aprendemos a realizar cremas y aceites con diferentes usos y en los que además nos llevamos una muestra cada uno de los asistentes, sesión de diapositivas y unas entretenidas tertulias en donde todos nos sorprendemos con los temas que se preparan.


Este año el protagonista, sin duda, ha sido el calor. Tanto es así, que con los asistentes a las jornadas no dudamos ni un segundo en alterar el horario programado permitiendo así la mayor frescura posible en los recorridos previstos al aire libre.




De esta forma, el sábado salimos a primera hora, sin ver el herbario, a realizar el recorrido previsto para esa mañana. Unos buenos tramos de sombra en el camino y el buen horario matutino ayudaron a cumplir los objetivos.




Multitud de plantas, usos y curiosidades aparecían sin cesar a lo largo del recorrido. Como siempre Constancio la goza trasmitiendo información.




Detalles, curiosidades y el entorno formaban parte de las jornadas donde la mañana avanzaba casi sin darnos cuenta.



Para cuando el calor quiso apretar, nos refugiamos en el Camping de Ansó donde también disfrutamos de una buena comida antes de arrancar con las actividades vespertinas.



Un taller de árnica con el preparado de una crema y en la que cada asistente se llevó su correspondiente muestra, como todos los años, pusieron la guinda a un sinfín de aclaraciones y resolución de dudas que, como siempre, Pedro, de "Maiveral, Velas y Jabones de Ansó", resolvió con soltura.



Unas diapositivas en las que las plantas se clasificaban por grupos interesantes y comentadas por Constancio pusieron fin al primero de los días de las jornadas de este año.




El domingo amaneció también caluroso, y de nuevo alteramos el orden de las actividades para evitar el calor del mediodía en el paseo. Tras unas breves aclaraciones en el herbario y una pequeña muestra de material nos fuimos pitando para disfrutar de la segunda salida de estas jornadas.




Otro día de disfrute escuchando las posibilidades que nos ofrece la naturaleza y aprendiendo de todo lo que nos rodea bien guiados, como siempre, por Constancio que no escatima esfuerzos en contarnos multitud de cosas y repetir siempre que sea necesario hasta que todo quede bien claro.




Una asistencia más escasa que en otras ocasiones, con una horquilla que osciló entre 12 y 18 personas, según momentos y actividades, permitió un mayor aprovechamiento de las jornadas en donde todos aprendimos de todos, y un ambiente relajado ayudó a un intercambio de información intenso.




Una tertulia a la sombra y de lo más entretenida, nos llevó de la realidad a las leyendas y creencias, pasando por los mitos y costumbres que siempre han formado parte del entorno natural en el que nos encontramos y que, como se sigue demostrando, son de lo más actual aunque parezca que se hayan quedado en el olvido. 






¡Muchas gracias Constancio y Pedro por enseñarnos tantas cosas a cambio de nada.!








jueves, 1 de junio de 2017

Circular desde Zabalcoch: Barranco Piero-Berdoloquí. Ansó

El domingo pasado, 28 de mayo, había quedado con Elia para ir de excursión. Como estábamos pasando una temporada de calor y a ella le gusta tan poco como a mí, decidimos buscar una zona fresca y que además hubiera abundantes sombras para evitar la potente incidencia del sol.




Subimos con el coche hasta Zabalcoch y desde allí nos inventamos un recorrido dentro de todas las posibilidades que hay. Pronto nos encontramos con cosas curiosas. Esta vez Elia descubrió como los frutos del "visco", que es como se conoce en Ansó al muérdago, con su viscosidad se agarran a las ramas de los árboles permitiendo que su semilla enraíce en la corteza de los árboles y se conviertan  en plantas parásitas.




Pasamos por el Barranco Piero recordando que el camino enlaza con la Cueva Gurrillón y con la Loma Beatorre pero esta vez tocaba cambiar de zona para no repetir.




Decidimos dirigirnos hacia Berdoloquí, pasando por los cubilares de Chiquín y Atanasio y aunque también habíamos estado, llegamos a ellos de diferente manera. Como premio nos encontramos con un palacio con dos arcos por los que se podía entrar. Además, cerca había una cárcel para los que intentaran destrozar el palacio.




Al ir acercándonos a los cubilares de Chiquín y Atanasio, Elia recordaba su anterior estancia y pidió que le hiciera una foto igual a la que ya tenía en la otra vez.





Seguí sus instrucciones y algo se parece, aunque la diferencia más grande es que han pasado cinco años y tanto ella como algún pino han crecido.




Después de coger energías abrazándonos a un buen pino iniciamos el camino de descenso donde seguimos encontrándonos cosas e incluso Elia me enseñó a diferenciar los palos mágicos de los que no lo eran....




Otra circular partiendo desde Zabalcoch que nos permitió combinar parte de hasta tres excursiones anteriores sin tener que repetir recorrido. ¡Que gozada tener tantas posibilidades, tan a mano y disfrutarlas!, ¡todo un lujo!